La Toja, un balneario con vistas al Atlántico

Galicia es una comunidad con una extensa tradición termal que se aprecia en los numerosos balnearios con los que cuenta. En la provincia de Pontevedra, encontramos el Balneario de La Toja, que se sitúa en una isla del mismo nombre. Rodeada de agua por los cuatro costados, permite admirar unas vistas magníficas del océano Atlántico. Se trata de una gran forma de fomentar el turismo, atrayendo viajeros que buscan relajarse en un entorno idílico.

Foto: www.balneariosgalicia.net

Foto: www.balneariosgalicia.net

La isla es un pequeño paraíso, un lugar en el que un agradable clima reina durante todo el año, acompañando al silencio y a la tranquilidad en el transcurso de las jornadas. Los clientes no escuchan nada, tan sólo el vaivén de las olas y la ligera brisa marina que acaricia rocas y rostros. En este pequeño territorio conviven tres hoteles que disponen de diferentes ofertas y precios con el objetivo de que los viajeros puedan seleccionar el que más se ajuste a sus necesidades y exigencias.

El balneario cuenta con unas perfectas instalaciones, muy variadas y equipadas para que los clientes disfruten de un ambiente totalmente relajado. Saunas, chorros y múltiples secciones se complementan con el servicio humano, con tratamientos corporales, masajes para el estrés, la ansiedad, el reumatismo o la recuperación muscular. Todo lo que encontrarás en el Balneario de La Toja aumentará tu bienestar.

La fama del lugar viene dada por la riqueza de sus aguas. Los manantiales que nutren el lugar fueron descubiertos, según dice la leyenda, por casualidad. Un asno enfermo fue abandonado en la isla, y tras un tiempo, fue descubierto sano y alegre gracias a revolcarse en las fantásticas y curativas aguas. Esto dio lugar a más de 100 años de tradición termal que sigue dando que hablar en nuestros días.

Balnearios de cerveza

¡Uuuuh, biiiirra! Es lo que exclama Homer Simpson al ver esta legendaria bebida. En el mundo occidental su consumo está ampliamente extendido, en los países árabes debido a cuestiones religiosas y culturales quizás no tengan especial predilección por este líquido y prefieran tés o zumos.

En Europa la religión no se atrevió a lanzar una campaña contra la cerveza, en buen embolado se habrían metido… Si hubiera sido el islam el que aceptara el consumo de bebidas alcohólicas, en vez del cristianismo… De Faro a Oslo y de Reijkiavik a Atenas se rezaría hacia La Meca, sin ninguna duda. Sin ir más lejos, de sobra es conocido la marca del abad barrigudo con una buena jarra en la mano. Tonta no es la Santa Madre Iglesia que simboliza la sangre con vino.

 

En nuestro Estado cada marca tiene sus devotos, como los pandilleros de los barrios norteamericanos, se reparten el mercado geográficamente, Cruzcampo, Mahou, Estrella Damm, Amstel… cada una tiene su rango de acción, aunque hay una que a través de la diáspora migrante de sus afiliados conquista terrenos cual Cid. Hablamos de Estrella Galicia, quién no conoce al típico gallego sibarita que dice: a mí dame una de esas y no me des lo que sale del desagüe.

Pues en toda esta gente ha pensado los iluminados checos, si a este placer se le podía unir otro, a parte del de departir con tus congéneres, ese eran los balnearios. Ni más ni menos, balnearios de cerveza. Ya te puedes sumergir en tu caldo preferido, en resorts como el Karlovy Vary sin preocuparte por sufrir una deshidratación, puesto que tienes consumo ilimitado de la cerveza de la casa.

Pero como buenos españoles esto no podía quedar así, por lo que sacamos nuestra copia barata. En Cofrentes, sí ahí al lado de la central nuclear, han construido el Beer Cofrentes Village para que si te pilla el apocalipsis radiactivo, te coja bien descansado y bebido.

Caldea al milímetro: un recorrido de fábula

En el corazón de los Pirineos Andorranos se erige el balneario más grande de Europa: Caldea. Este centro destaca con personalidad propia por sus innumerables juegos de agua, hay un chorro prácticamente para cada parte del cuerpo y una temperatura que se ajusta a cada necesidad. Es un refugio ideal para escapar del estrés cotidiano, dejarse mimar y reequilibrar mente y cuerpo. ¿Entramos?

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El Espacio Termolúdico

Agua a presión, vapor, aire caliente o incluso hielo… En el Espacio Termolúdico el agua adquiere todas las formas posibles para permitirte emprender un viaje de sensaciones que estimula los sentidos más allá de lo imaginable.

En la zona de baños termales hallarás una gran laguna interior de agua caliente donde no faltan los jacuzzi, las tazas de hidromasaje y los cuellos de cisne. También máscaras de agua vaporizada para hidratar el rostro y pianos de agua para masajear los pies. Todo discurre entre cascadas, cuyo ligero rumor genera una sensación muy agradable.

Si prefieres tonificar el cuerpo, te aguardan los baños indo romanos, donde el agua pasa de los 36º C a los 14º C para producir un contraste de temperatura que se convierte en una verdadera gimnasia para los músculos. Como colofón, puedes terminar en la sala “Luz de Wood”, un espacio cargado de iones negativos que te ayudarán a relajarte y a combatir todos los efectos de la ionización positiva, como el cansancio, la irritabilidad, el insomnio y la depresión.

El Espacio Orígenes

Esta zona es casi una oda a la creatividad que te permitirá salir completamente regenerado. Puedes comenzar el recorrido en el baño azteca, una laguna por la que discurre una corriente de agua, rodeada de un exuberante jardín tropical que te hará olvidar que estás en Andorra.

Sin embargo, este espacio atesora más rincones con los cuales tentarte, como el baño de pomelos, una relajante piscina engastada en un jardín japonés, un baño perfecto para exfoliar y suavizar la piel. Y si quieres descansar sin que nadie te moleste, puedes tumbarte en camas de agua que transmiten la sensación de estar flotando.

Los sabores de Caldea

En Caldea se han propuesto estimular todos los sentidos, por lo que tampoco falta la ocasión de degustar los buenos platos de la cocina andorrana. En el restaurante Oasis podrás encontrar apetitosos bocadillos que te permitirán reponer fuerzas y en el restaurante Deimos hallarás una cocina más selecta y original, aunque siempre autóctona, en la que reinan las carnes de caza y los mariscos.

En el Bar Sírius se abre otro capítulo de esta aventura. Te bastará toma el ascensor y llegar hasta el último piso de Caldea, encontrarás un bar mirador donde degustar un aperitivo o beber unas copas mientras disfrutas de unas vistas espectaculares sobre el valle.

Los aspectos prácticos

En realidad, todos estos lujos están al alcance de la mano ya que las ofertas existentes son muy apetecibles, que pueden incluir desde la entrada al Espacio Termolúdico y un almuerzo hasta una entrada nocturna con cena. Además, puedes ahorrar mucho más con packs pensados para la ocasión especial.

Balnearios para fomentar el turismo

La cercanía de San Valentín y la crisis económica provocan que todas las Comunidades Autónomas busquen soluciones para que el turismo no decaiga y siga siendo un gran aliado para las economías regionales. Es el caso de Extremadura, que ha encontrado en los balnearios una solución a esto.

La Asociación de Balnearios de esta región, Extremadura Termal, ha decidido ofrecer a sus visitantes una gran oferta no solo a nivel de salud y bienestar, sino también en el sentido turístico. Nos da la posibilidad de conocer los rincones más bellos de la región, realizar las rutas más carismáticas e históricas y probar su rica gastronomía.

Extremadura Termal

Fuente: vivirextremadura.es

Una decisión con la que podemos disfrutar de un agradable descanso y hacer turismo por una de las Comunidades Autónomas con más encanto de nuestro país.

Y es que, como aseguran desde Extremadura Termal, el descanso no solo se encuentra en los centros termales, también podemos disponer de él en la paz y la belleza de algunos rincones extremeños. Cada lugar aporta tranquilidad. Sus campos nos hacen respirar paz, alejarnos de los grandes núcleos urbanos y disfrutar de la plena naturaleza. Un día en estos campos junto con un tratamiento termal al acabar la visita, puede llegar a ser el paraíso.

No hay que olvidar, además, que los centros termales de esta región son de los más antiguos de nuestro país, ya que gran parte de ellos proceden de la época romana. Se trata de aguas que, antiguamente, utilizaban los soldados y que tienen propiedades mineromedicinales.

Por tanto, una oportunidad única de disfrutar de Extremadura a través del descanso y del conocimiento de todas sus costumbres.