El paraíso perdido de Cuenca

Aunque históricamente el ser humano fuera arrojado del paraíso, no cabe duda de que existe la posibilidad de regresar a él siempre que queramos, solo hay que visitar Cuenca y sus increíbles balnearios. En esta provincia podemos encontrar dos, Baños de Alcantud y el balneario de Solán de Cabras. Cierto es que hay muchos establecimientos que disponen de spa y diversas ofertas de este tipo, pero si lo que buscamos es un balneario de verdad y no un spa que cualquier cadena hotelera puede ofrecer, sin duda hay que visitar Cuenca, donde encontraremos en sus balnearios toda la tranquilidad y bienestar que andamos buscando. También podemos optar por visitar la página oficial de Turismo de Cuenca donde encontraremos toda la información que necesitamos.

spa

Los Baños de Alcantud, a 60 km de la ciudad, se ubica en una finca de 50 hectáreas sobre lo alto de un monte, en un entorno natural y con un manantial de agua que fue declarado de utilidad pública desde 1.845.

Unos hermosos jardines rodean el balneario, y en medio de este encontramos una piscina de agua minero-medicinal. Sus aguas son bicarbonatadas, sulfatadas y cálcicas, totalmente indicadas para favorecer el aparato digestivo, enfermedades reumáticas y renales. Su oferta es muy diversa, bañeras de hidromasaje, chorros, aerosoles y masajes, duchas circulares, nebulización colectiva, para-fangos y circuito termal. Además cuenta con una amplia oferta de excursiones y actividades.

Llegados a este punto advertir que lo mejor que podemos hacer si queremos conocer Cuenca y acceder a sus balnearios es alojarse en un hotel con Expedia, dada la gran oferta seguro que encontraremos lo que mejor se adecue a nuestras necesidades.

El otro balneario del que hablamos al principio es el Real Balneario de Solán de Cabras, ubicado cerca del río Cuervo y en el municipio de Beteta, está en la misma ruta que el río Guadiela y la Laguna del Tobar, denominada Ruta del agua.

La calificación de sus aguas es de mineralización débil, hipotónica, bicarbonatada, hipo-termal y cálcica litínica, lo que le confiere unas propiedades excepcionales. Debido a los años que se alberga en el acuífero, más de 500, su concentración química se ha homogeneizado al igual que su caudal.

Por todo esto Cuenca tiene un valor extraordinario para los sibaritas de la salud y el bienestar, por lo que unos días en cualquiera de estos dos saludables balnearios harán de nuestra estancia un encuentro con la naturaleza que revertirá muy positivamente en nuestro organismo.

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