El balneario más bello del mundo

Dicen que sobre gustos no hay nada escrito, pero hoy os voy a ofrecer mi particular visión del que considero que es el balneario más bonito del mundo. Se encuentra en la fría Islandia, y se le conoce como Laguna Azul (Blue Lagoon).

Sé que os estaréis preguntando por qué le considero así. Pues os diré que, lo primero de todo porque se trata de un balneario geotermal. Y ahora, supongo, otra pregunta, ¿qué es un balneario geotermal? Solo os diré que está situado al aire libre y dentro del campo de lava más reciente del país. Creo que con eso está todo dicho…

islandia

fuente: diario del viajero

El balneario se encuentra a tan solo 39 kilómetros de la capital, Reijkavik, y es uno de los puntos fuertes del turismo islandés. Y no es para menos. Imagínense la estampa de la que uno disfruta mientras uno está descanso y disfrutando de las propiedades termales de estas aguas. Rodeado de volcanes. Tocamos prácticamente las nubes.

Una de las cosas que más llaman la atención de este lugar es el color de sus aguas. No, no piensen que es verde o roja o algo por el estilo. Es azul, pero un azul muy intenso. En este balneario se rompe ese dicho de que el agua es incoloro (aunque a todos cuando nos bañemos nos parezcan azules, pero en este caso es real).

Otro de los aspectos que impresionan son las mezclas de las columnas de humo, procedentes del volcán, con los chorros de vapor. La sensación es increíble. Siento ser repetitivo, pero da la sensación de que te estuvieses bañando en medio de las nubes.

Y un último aspecto que le hace increíble. La temperatura del agua durante todo el año está cercana a los 40 grados. Esto hace que podamos visitar este balneario tanto en verano como en invierno. Es decir, que no tenemos que viajar a Islandia solamente para pasar frío.

Con cosas así, ya se imaginan porque es, en mi opinión, el balneario más bello del mundo. Eso sí, en este caso, la imaginación nunca llegará al punto de belleza que alcanza el lugar. Se lo aseguro. Al menos, eso es lo que  me ocurrió a mí. ¿Se animan a comprobarlo?

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