Yeste y sus propiedades curativas

Las aguas termales tienen unas propiedades curativas que provocan que hacia ellos se produzca una especia de “turismo milagroso” de personas que padecen, especialmente, enfermedades óseas. Y no es para menos. Son muchos que sienten un gran alivio al pisar las aguas de estos centros.

En Castilla la Mancha, en el municipio de albacetense de Yeste, se encuentra uno de esos lugares que no solo nos curan en salud, sino que también nos dan vida, hasta tal punto que algunos creen que conseguirían la inmortalidad de pasar allí todos los días de su vida. No es de extrañar por tanto que a estos conocidos Baños termales de Tus se les asocie la siguiente frase: “si estuviera en Tus, no me moriría”, frase asociadas al abad de Uclés. Parece exagerado, pero es que sus aguas tienen unas propiedades curativas excelentes.

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De origen romano, la visita del arzobispo valenciano en época de Carlos V, Martín Pérez de Ayala, aumentó la fama de estas famosas aguas termales. Y es que el alto cargo eclesiástico vio allí una gran oportunidad de revitalizar lo que hemos llamado anteriormente “turismo milagroso”.

Os preguntaréis por qué el abad de Uclés dijo esta frase. Por desgracia no se lo podemos preguntar, ya que no pasó allí todos sus días, ya me entienden, pero les vamos a explicar todas las propiedades de sus aguas. Están consideradas como minero-medicinales, bicarbonatadas, con grandes porcentajes de iones sulfato, cloruradas y sódico-magnésicas. ¿Y qué significa esto? Pues que nos permite llevar a cabo una mejor recuperación de enfermedades como la ciática, el reuma, artrosis, lumbagos, enfermedades respiratorias o catarros, por nombrar solo algunas.

Por tanto, un lugar especial en el que curarse en plena naturaleza. Y es que hay que decirles que se encuentra en un entorno espectacular al encontrarse muy cerca del Parque Natural de la Sima y Calares del río Mundo. Es decir, qué mejor que recuperarse y, además, hacer turismo rural.

Imagen: Turismo Castilla la Mancha